Niños, es la ternura del corazón de una Madre lo que me permite tocar este lugar en esta tierra.
Recuerden que tienen el milagro más importante en Francia; recuerden que Burdeos tiene el milagro más importante: Mi Hijo se hizo visible durante 20 minutos, y esta es la confirmación de que Él está vivo y es real. Nunca olviden esto, y por eso les pido que lo respeten y lo amen.
Ahora los bendigo, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Reflexión sobre el mensaje:
Hoy Nuestra Señora nos recuerda el gran milagro que tuvo lugar durante un tiempo de Adoración Eucarística en la Iglesia de Santa Eulalia en Burdeos en 1822: al final de la oración, mientras el sacerdote levantaba el Santísimo Sacramento, los fieles vieron a Jesús aparecer en la Hostia, bendiciéndolos.
La figura permaneció visible durante más de veinte minutos, y algunos de los presentes informaron haber escuchado a Jesús decir las palabras: “Yo soy el que soy”.
Es por esto que la Eucaristía debe recibirse en la lengua, de rodillas y en estado de gracia — porque no es simplemente un memorial, sino el Jesús vivo que se nos entrega en cuerpo y sangre.
Demos gracias a Nuestra Señora, pues con Su amor ella continúa descendiendo del Cielo para guiarnos a través de este valle de lágrimas.
Fuente: ➥ LaReginaDelRosario.org